
Al nacer me asignaron como a todos
un fragil esqueleto muy pequeño,
le acepté y cuidé año tras año
y crecíamos los dos al mismo tiempo.
Y así convivimos juntos
el procura no hacerse notar mucho,
mi esqueleto es muy modesto.
Yo procuro que él también se sienta a gusto
incluso le llevo a visitar paises extranjeros.
Procuro que no sufra ningún daño
que le cause privarse de algún hueso.
Le hospedo deferente y hasta le animo
a que haga el amor con otros esqueletos.
Y esto es lo que a él más le gusta mayormente
y luego descansar, y hacerse el muerto.
Me place imaginar que cuando muera
mi esqueleto va a quedar al descubierto;
representará entonces lo que fui mientras viví
y entonces creo, creo que así,
se sentirá más cómodo, completo.
Albert Pla supone a Fonollosa



